PINTURA EN RESISTENCIA

 

 

 

 

 

 NATALIE SIERRA  Licenciada en ArtesUniversidad de  Playa Ancha 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 PATRICIO BRUNA  Licenciado en ArtesEscuela de Bellas Artes de Valparaiso 

 

 

 

 

 

 

 

 GUILLERMO GRANCKE  Licenciado en ArtesUniversidad de  Playa Ancha 

 

 

 

 

 

 

 

 PATRICIO CALDERA Licenciado en ArteUniversidad de  Playa Ancha  

 

 

 

 

 

 

 

 CAROLINA ENCINA  Licenciada en ArtesEscuela de Bellas Artes de Limache

 

 

 

 

 

 

 

 BENJAMIN DONOSO  Licenciado en ArtesUniversidad de  Playa Ancha

 

 

La primera muestra lleva por título temático/curatorial Resistencia. Bajo este concepto se aúnan seis artistas de Valparaíso, lxs cuales tienen en común el particular consenso sobre cierta predominancia de las cualidades pictóricas de una tradición modera y pre moderna. Esta tendencia y temporalidad se nos presenta como propósito (y apropósito) de mantención de una tradición pictórica la cual, en sus variedades de ejercicios particulares por parte de lxs artistas, nos invitan a reflexionar y apreciar los formatos y técnicas de las tradiciones del paisaje, el retrato, el lenguaje y las representaciones de figuras con predominancia del color.

Las propuestas son un tipo de “conservación territorial” de un quehacer que invita al discurso de sus formalidades “clásicas” de pinturas que se sostienen en sus Resistencias a lo contemporáneo exacervado, pero que, a la vez, propone una (re)visión de su propia resistencia pictórica como un ejercicio contemporáneo. Lxs artistas de esta primera muestra del ciclo son Carolina Encina, Grancke, Natalie Sierra, Patricio Caldera, Benjamin Donoso y Patricio Bruna. Esta primera curaduría está a cargo de

Samuel Toro C.

 

De la Porteña Pintura  Texto de Sala

Primera Muestra

“Pintura en Resistencia”

 

Esta primera exposición -de un ciclo de tres- da cuenta de un estado local en relación al oficio de la pintura “tradicional”. Cuando nos referimos al término “tradicional” es importante aclarar dos cosas generales y a la vez fundamentales:

 

1. Lxs artistas pintorxs de la presente exposición mantienen, por voluntad, la aplicación de las técnicas de lo que se ha entendido, disciplinarmente, como pintura en la historia del arte en el mundo occidental. La insistencia en esto, por parte de lxs expositorxs no es ingenua, es una elección que “resiste”, en diferentes formalidades técnicas y temáticas, el paso de las nuevas interacciones disciplinares y también, por qué no mencionarlo, modas de las artes contemporáneas. Acá el oficio tradicional es parte del baluarte en lo concerniente a resistir el paso del tiempo histórico y el paso del tiempo disciplinar. Ellxs nos invitan a ser parte de la conservación necesaria del elemento primitivo que conformó las primeras manifestaciones de las artes conocidas en el planeta.

 

2. Lo referido como “Resistencia” en la conformación de este grupo es en tanto a la utilización por parte de los seleccionados de la materia prima vinculada a las técnicas de la tradición del punto nro 1 y las relaciones pictóricas tradicionales que ha adoptó nuestra nación en la colonización, como son los modos de hacer técnicos de la pintura tradicional de paisaje y retrato. En este sentido, la resistencia de esta muestra tiene un doble sentido especulativo: la relación ineludible de las tradición colonial y la influencia de las vanguardias históricas europeas, norteamericanas y centroamericanas en los aspectos formales de trabajar la técnica y ciertas temáticas.

 

La importancia de este primera muestra (del ciclo de tres) es una manera de concebir y conjugar las herencias “inevitables” de la tradición pictórica antes señalada y llevarlas a sistemas de criollismo y posible investigación de identidades locales como conjugación inevitable.

 

La pintura local demanda una revisión de estudio exhaustiva, pues conlleva una mezcla inevitable entre latinoamericanización, europeización, vanguardismo tardío en Chile (principalmente de segunda mitad del siglo xx) y las formas particulares en como lxs artistas que no dejaron de incorporar la pintura de caballete europea siguen manteniendo una fuerza de resistencia modernista que nos invita a tensionar la interesante tardía incorporación del cuestionable arte contemporáneo, y a no descartar, como fenómeno estético contemporáneo, el concepto de resistencia en tanto atenuador de las fuerzas de una época estetizada que configuran las formas y modelos de vivir en el mundo.

 

En este caso, el mundo de las artes no contemporáneas de la tradición pictórica es, a la vez, dentro de lo contemporáneo, una especie de aglutinador histórico atingente.

 

Samuel Toro Contreras

 

 

Fotografías Claudia Pinto Muñoz                      www.claudiapinto.cl